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¡Pronto, experimentará el maravilloso proceso del nacimiento de un hijo! Averigüe las señales del trabajo de parto y conozca las opciones que tiene para dar a luz.

Preparación para el trabajo de parto y el nacimiento
Una vez que haya entrado en el tercer trimestre, debería hablar con su médico o partera sobre el trabajo de parto y el parto. Conozca cuáles son sus opciones para aliviar el dolor. Averigüe cómo llamar a la partera si entra en trabajo de parto. Y pregúntele en qué punto del trabajo de parto debe llamarla.

Antes de que entre en las últimas semanas del embarazo, usted y su pareja deben visitar el hospital o maternidad. Asegúrese de saber cómo llegar, dónde estacionar y dónde registrarse. Averigüe si puede registrarse previamente para que su información de seguro ya esté en la computadora cuando llegue.

Señales de trabajo de parto
Muchas mujeres, en especial las primerizas, creen que están en trabajo de parto cuando no lo están. A esto se lo denomina falso trabajo de parto. Por eso, no se sienta incómoda si va al hospital pensando que está en trabajo de parto y ¡enseguida la mandan a su casa!

Si cree que ha comenzado el trabajo de parto, debe llamar a su médico o partera. Pueden decidir si es momento de ir al hospital o si debería recibir atención primero en el consultorio. Conozca las señales de trabajo de parto para que sepa cuándo ha llegado el momento.

Llame su médico si experimenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Contracciones que aparecen en forma regular y en intervalos cada vez más cortos. Las contracciones deben intensificarse con el paso del tiempo.
  • Tiene dolor lumbar que no desaparece. Podría sentir dolores premenstruales y cólicos.
  • Se le rompe el saco amniótico (puede manifestarse como un abundante chorro de agua o un goteo continuo).
  • Tiene un flujo mucoso con sangre (amarronado o rojizo). Esto es probablemente el tapón mucoso que bloquea el cuello del útero. Perder el tapón mucoso significa, generalmente, que el cuello del útero se está dilatando (abriendo) y volviendo más delgado y blando (borramiento). El trabajo de parto podría empezar inmediatamente o quizás todavía falten algunos días.

Elegir dónde dar a luz
Muchas mujeres eligen cuidadosamente el tipo de ambiente donde quieren dar a luz. Deberá contactarse con su seguro médico para averiguar qué opciones tiene a disposición. No todas las compañías cubren la atención en una maternidad y aun menos compañías cubren partos hogareños planificados. En general, las mujeres pueden optar por dar a luz en un hospital, maternidad o en su hogar. Hoy en día, muchos hospitales y maternidades ofrecen clases de pre-parto como el método de Lamaze y asistencia para el amamantamiento.

Hospital
Las mujeres con problemas de salud, complicaciones de embarazo o con riesgo de problemas durante el trabajo de parto y el parto deben dar a luz en un hospital. Los hospitales ofrecen los equipos médicos más avanzados y médicos altamente capacitados para las mujeres embarazadas y sus bebés. En un hospital, los médicos pueden hacer una cesárea si usted o su bebé corren peligro durante el trabajo de parto. Las mujeres pueden recibir anestesia epidural o muchas otras opciones analgésicas.

Sólo algunos médicos y parteras tienen privilegios de admisión en cada hospital. Entonces, antes de elegir a su médico o partera conozca a qué hospitales están afiliados. Cuando elija un hospital, podría considerar:

  • ¿Está cerca de su hogar?
  • ¿Hay un anestesiólogo en el hospital durante las 24 horas del día?
  • ¿Le gusta el aspecto de las salas de trabajo de parto y parto?
  • ¿Hay habitaciones privadas disponibles?
  • ¿Cuántas personas puede invitar como acompañantes para que estén con usted en la habitación?
  • ¿Tienen una unidad de cuidados intensivos (NICU, por sus siglas en inglés) en caso de que haya problemas graves con el bebé?
  • ¿Puede quedarse el bebé con usted en la habitación?
  • ¿Tienen una maternidad interna?

Cada vez más hospitales están incorporando maternidades internas. En estos hospitales, puede optar por dar a luz a su bebé en el entorno confortable e íntimo de una maternidad. Si algo sale mal, usted y su bebé contarán con la seguridad adicional de ya estar en un hospital.

Maternidades
Las mujeres saludables que tienen bajo riesgo de problemas durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto pueden optar por dar a luz en una maternidad. Las maternidades le proveen a la mujer un entorno ?hogareño? donde hacer el trabajo de parto y dar a luz. Allí, intentan que el trabajo de parto y parto sean un proceso especial, cálido y familiar. Usualmente, las enfermeras-parteras certificadas, no los obstetras, asisten en el parto de los bebés en las maternidades.

Las maternidades no hacen ningún procedimiento médico ?de rutina?. Entonces, no la conectarán automáticamente a un suero intravenoso. Asimismo, no tendrá constantemente un monitor fetal electrónico alrededor de la panza. Por el contrario, la partera o enfermera controlarán a su bebé de tanto en tanto con un aparato portátil. Una vez que haya nacido el bebé, todos los exámenes y cuidados se harán en su habitación. Con la eliminación de la mayoría de los equipos de alta tecnología y procedimientos de rutina, el trabajo de parto y el alumbramiento se vuelven un proceso natural y personal.

Las mujeres no pueden recibir ninguna anestesia epidural en una maternidad, a pesar de que pueden administrarle algunos medicamentos contra el dolor. Si se requiere hacer una cesárea, las mujeres deben ser trasladadas a un hospital para dicho procedimiento. Se puede realizar un cuidado de emergencia básico para bebés con problemas mientras se los traslada al hospital.

Muchas maternidades tienen duchas o bañeras en las habitaciones para las mujeres en trabajo de parto. También, tienden a tener comodidades hogareñas, como camas grandes y mecedoras. En general, las maternidades permiten que haya más personas en la sala de partos, a diferencia de los hospitales.

Las maternidades pueden estar dentro de los hospitales, estar afiliadas a un hospital o ser instalaciones separadas, completamente independientes. Si usted está interesada en dar a luz en una maternidad, asegúrese de que esté acreditada por la Comisión de Acreditación de Maternidades (Commission for the Accreditation of Birth Centers). Las maternidades acreditadas deben tener médicos afiliados a un hospital cercano en caso de que haya problemas con la mamá o el bebé.

Parto hogareño
Las mujeres sanas sin factores de riesgo de complicaciones durante el embarazo, trabajo de parto o parto pueden pensar en la posibilidad de un parto hogareño planificado. Algunas parteras certificadas y médicos pueden asistir en partos hogareños. Si está pensando en esta alternativa, debe preguntarle a su compañía de seguro sobre su política en cuanto a partos hogareños. Algunas compañías de seguros de salud cubren el costo de la atención por partos hogareños y otras, no.

Los partos hogareños son frecuentes en muchos países de Europa. Pero en los Estados Unidos, los partos hogareños planificados siguen siendo un tema polémico. El Instituto de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos (ACOG, por sus siglas en inglés) está en contra de los partos hogareños. El ACOG indica que los hospitales son el lugar más seguro para tener un bebé. En caso de emergencia, dice el ACOG, el equipo hospitalario y los médicos altamente capacitados pueden brindar la mejor atención a una mujer y su bebé.

Si está pensando en un parto hogareño, debe sopesar los pros y las contras. La principal ventaja es que experimentará el trabajo de parto y el parto en la privacidad y comodidad de su propio hogar. Dado que no habrá ningún procedimiento médico de rutina, deberá tener un control de su experiencia.

La principal desventaja de un parto hogareño es en el caso de que haya un problema: usted y el bebé no recibirán atención hospitalaria/médica inmediata. Deberán esperar a ser trasladados al hospital. Además, las mujeres que dan a luz en su hogar no tienen ninguna opción de analgésico.

Para garantizar su seguridad y la de su bebé, debe contar con una partera muy capacitada y experta, además de un plan de respaldo a prueba de errores. Necesitará un transporte rápido y confiable para llegar al hospital. Si vive lejos del hospital, el parto hogareño quizás no sea la mejor opción. Su partera debe ser experta y tener las habilidades e insumos necesarios para comenzar con un cuidado de emergencia para usted y su bebé si fuera necesario. Su partera también debe tener acceso a un médico las 24 horas del día.

¿Quién debe asistirla en el parto de su bebé?
Las mujeres también pueden optar por qué tipo de proveedor de atención médica quisieran que las asista en el parto. Un tocoginecólogo es un médico que se especializa en el cuidado de embarazadas y partos. Los obstetras también tienen una capacitación especial en cirugías, por lo cual están capacitados de hacer episiotomías y cesáreas. Las mujeres que tienen problemas de salud o complicaciones en el embarazo deben consultar a un obstetra.

Una enfermera-partera certificada (CNM, por sus siglas en inglés) y una partera profesional certificada (CPM, por sus siglas en inglés) se especializan en cuidados prenatales, trabajo de parto y parto. Ambas pueden ser una buena opción para las mujeres sanas con bajo riesgo de problemas durante el embarazo, trabajo de parto o parto. Una CNM no necesita tener experiencia en asistir en partos hogareños y la mayoría practican en hospitales y maternidades. Una CPM debe tener experiencia en asistir en partos hogareños porque la mayoría practica en hogares y maternidades. Ambas deben tener un acuerdo de respaldo con un obstetra en caso de que ocurra un problema o emergencia.

Algunas mujeres también optan por tener una auxiliar de parto para ayudar en el trabajo de parto y parto. Una auxiliar de parto es una asistente de parto profesional que brinda un apoyo físico y emocional a las mujeres durante el trabajo de parto y parto. Ofrecen asesoramiento sobre respiración, relajación, movimiento y posicionamiento. Las auxiliares de parto también proveen apoyo emocional continuo y confort a las mujeres y sus parejas durante el trabajo de parto y parto. Las auxiliares de parto y parteras suelen trabajar juntas durante el trabajo de parto. Llame a su compañía de seguros para averiguar si cubre el costo de una auxiliar de parto. Cuando elija una auxiliar de parto, averigüe si está certificada por la asociación Auxiliares de Parto de Norteamérica (DONA, por sus siglas en inglés) o algún grupo similar.

Cómo manejar el dolor
Casi todas las mujeres están preocupadas por cómo le harán frente al dolor del trabajo de parto y el parto. El nacimiento de un niño es diferente para cada persona. Entonces, nadie puede predecir cómo se sentirá. Cuánto dolor siente una mujer durante el trabajo de parto depende, en parte, del tamaño y posición del bebé, tamaño de la pelvis, sus emociones y la fuerza de las contracciones.

Alivio natural del dolor
La mayoría de las mujeres optan por parir a sus hijos sin usar medicamentos para aliviar el dolor. Algunas de estas mujeres usan otras técnicas para poder sobrellevar el dolor. Las cosas que hacen las mujeres para aliviar el dolor son:

  • Usar técnicas de respiración y relajación
  • Darse duchas o baños tibios
  • Recibir masajes
  • Tener el cuidado de apoyo de un ser querido, enfermera o auxiliar de parto
  • Encontrar posiciones confortables durante el trabajo de parto (de pie, en cuclillas, sentada, caminando, etc.)
  • Usar una pelota de goma grande para hacer el trabajo de parto
  • Escuchar música

Hacerse una perspectiva positiva sobre el nacimiento del niño y controlar el miedo puede ayudar, también, a algunas mujeres a sobrellevar el dolor. Es importante darse cuenta de que el dolor del trabajo de parto no es igual a cualquier otro dolor por una enfermedad o lesión. Por el contrario, es producido por contracciones del útero que están impulsando a su bebé hacia abajo y hacia afuera del canal de parto. En otros términos, el dolor del trabajo de parto tiene un propósito.

Trate de hacer lo siguiente para sentirse segura con el parto de su hijo:

  • Tome una clase de preparto. Llame a su médico, partera, hospital o maternidad para obtener información sobre las clases.
  • Pida información a su médico o partera. Escriba sus dudas y consúltelas en sus visitas periódicas.
  • Comparta sus miedos y emociones con amigos, familiares y su pareja.

Partos en el agua
Cada vez más mujeres de los Estados Unidos utilizan el agua para sentir comodidad durante el trabajo de parto y parto. En los partos en el agua, las mujeres en trabajo de parto se meten en una bañera de agua que está a 90-100 grados. Algunas mujeres salen de la bañera para dar a luz. Otras se quedan en el agua para el parto.

El agua las ayuda a sentirse físicamente respaldadas. También las mantiene tibias y relajadas. Esto alivia el dolor del trabajo de parto y parto de muchas mujeres. Además, se vuelve más fácil para las mujeres en trabajo de parto moverse y encontrar una posición confortable en el agua.

El parto en el agua es algo relativamente nuevo en este país. Por eso, hay muy pocas investigaciones sobre sus beneficios. Aun así, algunas mujeres dicen que dar a luz en el agua es más rápido y más fácil. Además, las mujeres se desgarran menos severamente y necesitan menos episiotomías en el agua.

El parto en el agua puede ser más agradable también para el bebé. Puede facilitar la transición del bebé desde el útero al nuevo mundo. El bebé nace en un ambiente que es similar al útero. Además, el agua amortigua las luces, sonidos y aspecto del nuevo mundo. Una vez que el bebé haya nacido, se lo lleva a la superficie del agua y se lo envuelve en mantas.

Pregúntele a su médico o partera si usted es una buena candidata para un parto en el agua. El parto en el agua no es seguro para mujeres o bebés que tiene problemas de salud.

Alivio médico del dolor
Mientras está en trabajo de parto, su médico, partera o enfermera deben preguntarle si necesita algún tipo de analgésico. Es su trabajo ayudarla a decidir qué opción es la mejor para usted. Hay varios tipos diferentes de analgésicos. No todas las opciones están disponibles en todos los hospitales y maternidades. Además, sus antecedentes de salud, alergias y cualquier otro problema con su embarazo harán que algunas opciones sean mejores que otras.

Los tipos de analgésicos usados en el trabajo de parto y parto incluyen:
Analgésico intravenoso o intramuscular
Un médico le receta un medicamento contra el dolor por medio de un tubo que se inserta en una vena (intravenoso) o inyectándole el medicamento en un músculo (intramuscular). Estos medicamentos ingresan a la sangre y ayudan a aliviar el dolor. Se suelen usar opioides, entre los que se encuentran la morfina, fentanilo y nalbufina, para este tipo de analgésico. Esta opción no elimina todo el dolor. En cambio, simplemente suele hacer que el dolor sea soportable. Después de recibir este tipo de analgésico, puede recibir además una anestesia epidural o espinal posteriormente.

Algunas desventajas de recibir analgésicos intravenosos o intramusculares son:

  • Se puede sentir somnolienta y dormida.
  • Pueden provocarle náuseas y vómitos.
  • Puede sentir mucha picazón.
  • Estos medicamentos pasan al torrente sanguíneo del bebé. Por eso, pueden afectar la respiración y frecuencia cardíaca del bebé y hacerlo sentir muy dormido después de nacer.

Anestesia epidural
El médico le inyecta un medicamento en la parte inferior de la columna o espina dorsal. El medicamento bloquea el dolor en las partes del cuerpo por debajo del lugar de aplicación. Durante una contracción, la sensación de dolor va desde el útero al cerebro a través de los nervios de la columna vertebral. La anestesia epidural bloquea el dolor de las contracciones anestesiando dichos nervios.

La anestesia epidural les permite a la mayoría de las mujeres estar despiertas y alerta con muy poco dolor. Muchas mujeres que reciben anestesia epidural no sienten ningún dolor durante las contracciones y parto. Los medicamentos usados en la anestesia epidural incluyen fármacos parecidos a la novocaína combinados con opioides como el fentanilo.

Algunas desventajas de recibir anestesia epidural son:

  • Puede sentir escalofríos.
  • Le puede bajar la presión sanguínea.
  • Puede sentir mucha picazón.
  • Puede provocarle dolores de cabeza.
  • Puede que no le anestesie toda la zona de dolor. Algunas mujeres siguen sintiendo dolor en un área del abdomen y de la espalda.

Bloqueo pudendo
El médico le inyecta un medicamento anestésico en la vagina y cerca de un nervio llamado nervio pudendo. Este nervio transmite sensibilidad a la parte inferior de la vagina y la vulva. Sólo se usa hacia el final del trabajo de parto, en general justo después de que salga la cabeza del bebé. Con un bloqueo pudendo, se aliviará el dolor un poco, pero usted seguirá despierta, alerta y con capacidad de pujar para que salga el niño. Este medicamento no afecta al bebé y tiene muy pocas desventajas.

Anestesia espinal
El médico le inyecta un medicamento en la parte inferior de la columna. Este medicamento anestesia la parte del cuerpo por debajo del lugar de inyección. La anestesia espinal le brinda un alivio inmediato del dolor. Por eso, suele usarse para mujeres que necesitan una cesárea de emergencia. La anestesia espinal usa medicamentos anestésicos similares a la novocaína combinada con opioides como el fentanilo.

Algunas desventajas de recibir anestesia espinal son:

  • Le anestesia el cuerpo desde el pecho hasta los pies.
  • Puede sentir falta de aliento.
  • Le puede bajar la presión sanguínea.
  • Puede provocarle dolores de cabeza.

Cesárea
La mayoría de las embarazadas sanas sin factores de riesgo de complicaciones durante el trabajo de parto o parto pueden dar a luz por la vagina. Aun así, la tasa de bebés nacidos por cesárea en los Estados Unidos está en alza. En 2004, el 29.1 por ciento de los bebés nacieron por cesárea en este país. Esto representa un aumento de más del 40 por ciento desde 1996.

Muchos expertos creen que casi la mitad de todas las cesáreas son innecesarias. Ante tal situación, el gobierno de los EE.UU. está tratando de reducir la tasa. Por eso, es importante que las embarazadas se informen sobre las características de la cesárea antes de dar a luz. Las mujeres deben averiguar qué es la cesárea, por qué se realiza y los pros y los contras de esta cirugía.

¿Qué es una cesárea?
Durante una cesárea, el médico hace un corte en el abdomen y útero de la madre y retira al bebé. Entonces, el bebé nace a través de una cirugía en vez de salir por la vagina. La mayoría de las mujeres reciben anestesia espinal o epidural durante una cesárea. Esto les permite estar despiertas sin sentir dolor. Pero, a veces, se requiere anestesia general. Con una anestesia general, la mujer está dormida durante todo el procedimiento.

La cesárea puede salvar la vida del bebé o la madre. Si surgen problemas de salud antes o durante el trabajo de parto y parto, una cesárea puede hacer salir al niño muy rápidamente. La mayoría de las cesáreas producen resultados saludables para la madre y el bebé.

Aun así, la cesárea es una cirugía mayor. Y todas las cirugías tienen riesgos. Estos incluyen infección, hemorragia peligrosa, transfusiones de sangre y coágulos de sangre. Las mujeres a las que se les hizo una cesárea permanecen en el hospital durante más tiempo que las mujeres que tuvieron partos vaginales. Además, la recuperación de esta cirugía lleva más tiempo y suele ser más dolorosa que el tiempo de recuperación de un parto vaginal. Por eso, las cesáreas sólo deben hacerse cuando la salud de la madre o el bebé está en peligro.

¿Cuándo recomiendan los médicos una cesárea?
Los médicos la recomiendan cuando la salud del bebé o de la madre está en peligro. Aun así, los partos por cesárea tienen riesgos. Algunos estudios limitados indican que los beneficios de hacerse una cesárea pueden superar a los riesgos cuando:

  • La madre espera más de un bebé (mellizos, trillizos, etc.)
  • La madre tiene problemas de salud, por ejemplo infección con VIH, infección con herpes y enfermedades cardíacas
  • La madre tiene la presión sanguínea a niveles peligrosamente elevados
  • La madre tiene problemas con la forma de la pelvis
  • Hay problemas con la placenta.
  • Hay problemas con el cordón umbilical
  • Hay problemas con la posición del bebé (por ejemplo, los pies o nalgas del bebé salen primero por el canal de parto).
  • El bebé manifiesta sufrimiento (por ejemplo, una baja frecuencia cardíaca)
  • La madre tuvo un parto por cesárea anteriormente

Cesáreas optativas: ¿Pueden elegir las mujeres?
Cada vez más cantidad de mujeres les piden a sus médicos que les hagan una cesárea cuando no hay ninguna necesidad médica. Algunas mujeres quieren una cesárea porque le temen al dolor del parto. Otras prefieren la practicidad de poder decidir cuándo y cómo dar a luz a su bebé. Y otras, incluso, temen los riesgos del parto vaginal, por ejemplo el desgarramiento y los problemas sexuales.

Pero, ¿es seguro y ético que los médicos les permitan a las mujeres tomar decisiones médicas? La respuesta es imprecisa. Sólo podremos obtener una respuesta cuando haya más investigaciones sobre los tipos de parto. Mientras tanto, muchos obstetras creen que es una obligación ética convencer a las mujeres de que las cesáreas no son optativas. Otros creen que las mujeres deben poder optar por una cesárea si entienden los riesgos y beneficios.

Los expertos que creen que las cesáreas sólo deben realizarse por motivos médicos señalan los riesgos. La cesárea puede ser peligrosa para la madre y el bebé. Esta cirugía mayor aumenta el riesgo de infección, hemorragia y dolor de la madre. La cesárea también aumenta el riesgo de problemas en futuros embarazos. Las mujeres que se han realizado cesáreas tienen un riesgo mayor de rotura uterina. Si se rompe el útero, la vida del bebé y de la madre está en peligro. Los bebés que nacen por cesárea tienen más problemas de respiración inmediatamente después del nacimiento y, en escasas ocasiones, reciben cortes durante la cirugía.

Los defensores de las cesáreas optativas dicen que esta cirugía puede proteger los órganos pélvicos de la mujer, reduce el riesgo de problemas en los intestinos y vejiga y es tan segura para el bebé como el parto vaginal. El Instituto de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos (ACOG, por sus siglas en inglés) no está en contra de las cesáreas optativas. El ACOG indica que ?si el médico cree que el parto (por cesárea) promueve la salud y bienestar general de la mujer y el feto más que el parto vaginal, el médico tiene un justificativo ético para realizar" una cesárea.

¿Puedo probar con un parto vaginal si antes me habían realizado una cesárea (VBAC, por sus siglas en inglés)?
Algunas mujeres que han dado a luz anteriormente por medio de una cesárea quisieran tener a su próximo bebé por la vagina. Esto se denomina ?parto vaginal después de cesárea? o VBAC, por sus siglas en inglés. Las mujeres tienen muchos motivos para desear un parto vaginal después de cesárea. Algunas desean evitar los riesgos y la prolongada recuperación de la cirugía. Otras desean experimentar el parto vaginal.

Los estudios demuestran que los partos vaginales después de cesárea son más riesgosos para la mujer y el bebé que si se hace una cesárea nuevamente. El peligro más grave de los partos vaginales después de cesárea es la posibilidad de que la cicatriz de la cesárea en el útero se abra durante el trabajo de parto y el parto. A esto se lo denomina rotura uterina. Si bien no es muy frecuente, la rotura uterina puede ser muy peligrosa para la madre y el bebé. Menos del 1 por ciento de los partos vaginales después de cesárea producen rotura uterina. Aun así, la rotura uterina puede producir una hemorragia que puede resultar fatal para la madre y daño cerebral o inclusive la muerte del bebé.

El mejor estudio y de mayor envergadura sobre los partos vaginales después de cesárea se publicó en el New England Journal of Medicine en 2004. Los investigadores estudiaron más de 30,000 mujeres a las que se les había hecho una cesárea y que estaban embarazadas nuevamente. Algunas de ellas optaron por tener un parto vaginal después de cesárea. Otras decidieron realizarse una nueva cesárea. Los médicos compararon la salud de las mujeres y los bebés después de ambos tipos de partos.

Casi tres tercios (un 73%) de las mujeres obtuvieron resultados satisfactorios con el parto vaginal después de cesárea. El otro 27% de las mujeres que intentaron dar a luz vaginalmente terminaron sometidas a una nueva cesárea. Si bien fueron escasos, los problemas con las mujeres y los bebés fueron más comunes entre los partos vaginales después de cesárea, a comparación de los casos en que se hizo un nueva cesárea. Sólo el 0.8% de las mujeres tuvo rotura uterina. Las mujeres que intentaron tener un parto vaginal después de cesárea tuvieron más transfusiones de sangre y un mayor riesgo de endometriosis que aquellas que se hicieron una nueva cesárea. Los bebes nacidos mediante un parto vaginal después de cesárea tuvieron un mayor riesgo de daño cerebral que los que nacieron directamente por cesárea.

El porcentaje de partos vaginales después de cesárea está disminuyendo en los EE.UU. por varios motivos. Las mujeres, médicos y hospitales están preocupados por los escasos, si bien posibles, problemas de los partos vaginales después de cesárea. Hay una cantidad creciente de médicos y hospitales que prohíbe el parto vaginal después de cesárea. Temen juicios legales que podrían iniciarse debido a un parto vaginal después de cesárea que salga mal. En 2004, el Instituto de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos recomendó que los hospitales tengan un equipo quirúrgico ?disponible inmediatamente? cada vez que una mujer tenga un parto vaginal después de cesárea. En otros términos, el ACOG sugirió que haya un cirujano, enfermeras y un anestesiólogo preparados en caso de que se requiera una cesárea de emergencia. Garantizar este equipo permanente es simplemente demasiado costoso para muchos hospitales.

Los médicos también desalientan o directamente se niegan a realizar un parto vaginal después de cesárea. A veces, esto sucede porque su hospital afiliado no se lo permite. En otros casos, los médicos no pueden conseguir un seguro por mala praxis que cubra reclamaciones vinculadas con partos vaginales después de cesárea. Y algunos médicos admiten que temen que se les haga un juicio si sale mal un parto vaginal después de cesárea.

Optar por un parto vaginal después de cesárea es una decisión difícil para muchas mujeres. Si está interesada en un parto vaginal después de cesárea, hable con su médico y siga leyendo sobre el tema. Sólo usted y su médico pueden decidir qué es lo mejor para usted. Los partos vaginales después de cesárea y las cesáreas planificadas tienen beneficios y riesgos. Conozca los pros y los contras y sea conciente de los posibles problemas antes de tomar la decisión.

El Instituto de Obstetras y Ginecólogos de los Estados Unidos (ACOG) recomienda que los médicos evalúen la posibilidad de realizar un parto vaginal después de cesárea cuando:

  • Una mujer tuvo una cesárea planificada anterior con un corte o incisión baja y horizontal (incisión tipo ?bikini?).
  • Una mujer no tiene otras cicatrices uterinas (aparte de la cesárea anterior) ni otros problemas
  • La mujer no tiene ningún problema en la pelvis
  • Hay un médico presente durante todo el trabajo de parto y parto y puede realizar una cesárea de emergencia si fuera necesaria
  • Hay un anestesiólogo y otros miembros del equipo quirúrgico preparados en caso de que se requiera una cesárea de emergencia

Fuente: Centro Nacional de Información para la Salud de la Mujer
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.
Oficina sobre la Salud de la Mujer



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